DITRA Cundinamarca lleva alegría a niños de Bojacá

El compromiso de la Dirección de Tránsito y Transporte (DITRA) de Cundinamarca con la comunidad va más allá de la regulación vial. Desde hace cuatro años apadrinan la Institución Educativa Departamental Rural Barro Blanco, una humilde escuela ubicada en la vereda Fute, zona rural del municipio de Bojacá, Cundinamarca.

Los miembros de la DITRA no sólo brindan apoyo económico y material, sino que también crean experiencias memorables y enriquecedoras para estos niños, cuyas familias no cuentan con muchos recursos económicos. 

Según el teniente Elkin Bonilla, quien acompaña esta iniciativa, la idea surgió de la necesidad de brindar apoyo a una escuela que carece de recursos tanto económicos como logísticos. “La falta de inversión en la infraestructura por parte de los entes públicos ha llevado a la Policía Nacional de Colombia a tomar la iniciativa de apoyar a los pequeños”, comenta.

El teniente Bonilla recuerda con agrado una de sus últimas actividades de trabajo: el Día Internacional de la Niñez llevó a los alumnos a una visita al parque temático Jaime Duque, en Tocancipá (Cundinamarca).

Este evento proporcionó un día de esparcimiento y nuevas experiencias para los niños. "Llevamos a los niños al parque Jaime Duque para que conocieran más del entorno social en Colombia. La docente se puso a llorar porque la misión de este año del colegio era llevarlos al parque y se pudo cumplir el sueño", recordó Bonilla.

Además de estas salidas, la Policía Nacional de Colombia realiza donaciones de útiles escolares como cuadernos, esferos, lápices y colores. Todos los meses de diciembre también se les entrega un detalle antes de que salgan de vacaciones. 

“Estas acciones no sólo buscan mejorar las condiciones materiales de los niños, sino también fomentar un sentido de pertenencia y aprecio mutuo entre la institución y la comunidad de Barro Blanco”, apunta el teniente Bonilla.

En esta tarea ha sido fundamental el trabajo conjunto con Nubia Alfonso, la docente encargada de la escuela, quien ha tomado las riendas de la institución con dedicación. "Es una señora muy atenta y amable con los niños, y nosotros no queremos dejarlos solos ni desamparados", añadió el teniente Bonilla.

La labor de la Policía Nacional Colombia también incluye el acompañamiento y la capacitación de los niños, integrándolos en prácticas de seguridad vial y creando un semillero de buenas prácticas. 

Los testimonios de los beneficiarios reflejan el impacto positivo de estas iniciativas. Una madre de familia expresó que "prácticamente veían esto lejano, pero gracias a la Policía Nacional, nuestros hijos han tenido oportunidades que nunca imaginamos".

Los niños, muchos de los cuales nunca habían pisado una escuela antes, ahora se sienten protegidos y apoyados por los policías. "Es gratificante cuando uno llega y sabe que los niños lo miran a uno, lo abrazan y se sienten protegidos", comentó el teniente Bonilla.

La campaña de la Dirección de Tránsito y Transporte de Cundinamarca es un ejemplo inspirador de cómo una institución puede tener un impacto positivo y duradero en la vida de los jóvenes y en la comunidad en general. Es un recordatorio de que, con esfuerzo y cariño, se puede hacer del mundo un lugar mejor, comenzando por aquellos que más lo necesitan: nuestros niños.