El teniente Hernán Darío Chica Franco lidera la estación del municipio de Suárez y es el tutor musical de la zona. Con su esfuerzo y dedicación, y utilizando la música y los violines como herramientas de unión y esperanza, este uniformado ayuda a fortalecer la relación entre la Policía y la comunidad.
El oficial cumple siete años y medio de servicio en la institución. Se mantiene en alerta las 24 horas con el fin de atender cualquier situación de orden público que se presente, pero no deja de pensar en la manera de llevar el arte musical a más niños. Su fin es evitar que los más jóvenes sean captados por los diferentes eslabones de la ilegalidad.
Todos los días acude a la sede de la Casa de la Cultura para impartir clases de música a más de 50 alumnos. Esa labor es aplaudida por los padres de familia, agradecidos y sorprendidos por el cambio positivo de sus hijos con este aprendizaje.
La iniciativa ha sido posible gracias al apoyo de la administración municipal y, en especial, a la Dirección de la Casa de la Cultura, que respaldó su proyecto y le proporcionó los violines. La dedicación del teniente Chica Franco ha transformado vidas y fortalecido el tejido social de estas comunidades.
Cuando se le pregunta por qué enseña música, el teniente responde con convicción que esa, además de la Policía, es su otra gran pasión. “La música nos enseña a construir y transmitir”, afirma, “y en estas zonas del país es fundamental crear esos espacios con la comunidad, especialmente con los niños y jóvenes. Esto ayuda a alejarlos de la violencia, de los cultivos ilícitos, del terrorismo y del miedo constante que sufren en sus hogares por vivir en medio del conflicto armado”.
Conozca más de su historia en el video.