Con la entrada en funcionamiento del nuevo Modelo de Servicio de Policía, la Policía comunitaria recobra un papel relevante en el esquema de seguridad. El rol fundamental que cumplen estos policías es el de acercamiento a las comunidades como mediadores en situaciones de posible conflicto.
La teniente coronel Bibiana Janet Valencia, de la Policía comunitaria de la Metropolitana de Bogotá, atiende amablemente a la revista Policía Nacional de Colombia y nos explica el horizonte y novedades al interior de la Institución. “Creo que todos los policías debemos ser policías comunitarios. El policía al que no le guste estar cercano a la comunidad pues no podría decir que es un policía íntegro porque todos nos debemos a la gente. Todos los policías debemos ser cercanos, amables, empáticos y atender las necesidades de los demás”, declara la teniente coronel.
La Policía comunitaria se enfoca aún más en los factores de riesgo que inciden en la sana convivencia y seguridad. Buscan trabajar en el tejido social para lograr una efectiva construcción de la ciudadanía.
La Policía comunitaria trabaja de manera más cercana al ciudadano, por ende, conocen sus necesidades reales, y frente a esas necesidades, articulan y coordinan el objetivo con la finalidad de que juntos (autoridades, comunidad y Policía) se puedan transformar los entornos.
En la actualidad, en la Metropolitana de Bogotá hay 650 policías vinculados directamente a Policía comunitaria. Sin embargo, como aclara la teniente coronel Valencia, la Policía comunitaria cuenta con un grupo más amplio: el ‘Grupo púrpura’, que son las mujeres especializadas en violencia de género y quienes trabajan de la mano también de Policía comunitaria.