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Élite subterránea contra la minería ilegal

05/12/2025

La minería ilegal en Colombia no solo afecta al medioambiente y el capital natural de la nación, también alimenta economías ilícitas que ponen en riesgo la seguridad de las comunidades. 

Frente a esta problemática, la Policía Nacional de Colombia cuenta con un cuerpo especializado único en el mundo: el Grupo de Operaciones Especiales en Subsuelo (GOES), creado en 2014 y conformado por 280 hombres y mujeres preparados para combatir las actividades ilícitas bajo tierra.

“Combatir la extracción ilícita de yacimientos mineros en forma subterránea”, explica el patrullero Daniel Fernando Girón Becerra, integrante del grupo, al referirse a la misión principal del GOES. Para ello, los uniformados realizan verificaciones en bocaminas y túneles de explotación ilegal en zonas de Buriticá, San Roque y Segovia, en Antioquia, así como en otros departamentos.

El trabajo subterráneo exige condiciones especiales de seguridad y el uso de herramientas altamente especializadas. “En la modalidad subterránea utilizamos medidores de gases, chalecos balísticos y auto rescatadores, elementos vitales para la verificación de las bocaminas”, declara el patrullero Girón en entrevista con la revista Policía Nacional de Colombia.

Estas tecnologías permiten reducir los riesgos propios de la actividad, que van desde problemas de oxigenación hasta la presencia de artefactos explosivos improvisados.

La preparación para este tipo de operaciones es distinta a la que se realiza en superficie. Los uniformados deben prever alimentación, oxígeno y condiciones de descanso en medio de operaciones que pueden durar semanas. “En 2023, durante el rescate de una guía minera, permanecimos casi un mes bajo tierra, realizando relevos cada ocho días para cumplir la misión”, recordó el patrullero.

Las operaciones del GOES no solo buscan recuperar minas ilegales, también golpean a estructuras criminales que se financian con este delito. 

“En Antioquia se ve mucho el Clan del Golfo, prácticamente es el grupo al que más nos enfrentamos”, explicó Girón.

Los resultados son contundentes: En 2022, la unidad rescató a varios compañeros atrapados en Buriticá, Antioquia, tras la detonación de un artefacto explosivo que bloqueó una bocamina. Más recientemente, en 2023, lograron recuperar una de las guías mineras más importantes de una empresa legal en la misma región. Y hace pocas semanas, intervinieron otra mina tomada por grupos ilegales en Segovia.

Además del componente operativo, el GOES cumple un papel pedagógico con la población. “También hacemos actividades por fuera con la ciudadanía; se les explica qué documentación necesitan para ejercer la minería legal, siempre pensando en la comunidad”, señaló Girón.

Esta labor busca equilibrar la lucha contra las economías ilícitas con la protección de las comunidades que dependen de la minería para su sustento. De esta manera, la Policía Nacional se convierte en garante de la seguridad, la legalidad y la sostenibilidad ambiental.

El patrullero Girón subrayó el carácter excepcional de la unidad: “Aportamos nosotros, que somos la única policía a nivel mundial que hace estos operativos subterráneos y conserva el ambiente de forma por debajo del suelo”.

En 11 años de existencia, el GOES ha consolidado su papel como un cuerpo élite de alcance nacional, con un trabajo permanente de recuperación de minas, protección del medioambiente y apoyo a las empresas que operan dentro de la legalidad.

La experiencia acumulada en más de una década refleja el compromiso de la Policía Nacional con la defensa del capital natural del país y la seguridad de los ciudadanos. La labor de los GOES no solo golpea las finanzas criminales, también protege ecosistemas frágiles y genera condiciones de confianza para el desarrollo económico en los territorios.

Como lo resume el patrullero Daniel Fernando Girón Becerra, “nuestro trabajo impacta tanto en la protección del medioambiente como en la garantía para las empresas legales que hacen bien su labor”. Una misión silenciosa, difícil y peligrosa, pero esencial para la seguridad y la convivencia en Colombia.

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