Una promesa convertida en servicio
Con tan solo 25 años, el auxiliar de Policía Wilfer Mendoza, adscrito a la Estación de Policía Cajicá del Departamento de Policía La Sabana, se ha convertido en un ejemplo de vocación, resiliencia y compromiso social al servicio de la comunidad.
Este Barranquillero desde muy joven entendió que la educación y el servicio eran el camino para transformar realidades. Es técnico en Comercio Exterior y profesional en Administración Pública, egresado de la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP).
En el 2024 decidió ingresar a la Policía Nacional para prestar su servicio militar, impulsado por una motivación profunda y personal: cumplir la promesa hecha a un hermano, cuyo sueño era convertirse en policía.
Políglota y apasionado por el aprendizaje, Wilfer domina cuatro idiomas: inglés, francés, italiano y portugués, cuenta con acreditación como formador de formadores de Juntas de Acción Comunal y defensor de los derechos humanos, distinciones que reflejan su compromiso con la construcción de tejido social.
Actualmente, desde su labor como auxiliar de Policía Comunitaria, desarrolla un valioso trabajo social en el municipio de Cajicá, específicamente en el sector de La Cumbre, donde lidera un plan piloto de enseñanza de idiomas dirigido a 10 menores de bajos recursos, con edades entre los 5 y 12 años.
“Lo que me motivó fue la promesa que le hice a mi hermano. Le prometí que prestaría mi servicio militar en la Policía Nacional, aportando todo mi conocimiento a la institución y a la comunidad”, afirma Wilfer.
Este proyecto, iniciado como un pequeño gesto, representa para él el granito de arena que desea dejar en el municipio de Cajicá y dentro de la institución: una apuesta por una comunidad educada, con oportunidades y futuro, reforzando la oferta institucional desde la Policía Comunitaria.
Historias como la de Wilfer Mendoza reflejan el verdadero espíritu del servicio policial: vocación, humanidad y compromiso con la transformación social.