Laboratorio de Paz: Jóvenes que crecieron con el liderazgo del general Rincón
El compromiso con la juventud, la educación y la construcción de paz vuelve a ser protagonista en la historia de la Policía Nacional de Colombia. La llegada del general William Rincón Zambrano a la dirección general de la institución, bajo el lema “El general de la Paz”, marca una nueva etapa para el programa Laboratorio de Paz, Convivencia y Seguridad Humana, una estrategia social que ha transformado la vida a más de 20.000 jóvenes en todo el país.
Al igual que un millar de jóvenes provenientes de distintas regiones del país, Michele Parga Ballestero, directora del Laboratorio de Paz en la región de Urabá, llegó hasta la Escuela de Cadetes de Policía General Francisco de Paula Santander (ECSAN) para acompañar al general Rincón en el día más importante de su carrera: su ascenso como director general de la Policía Nacional. Su presencia, junto a la delegación del Laboratorio, simbolizó el reconocimiento de una generación que ha crecido de la mano de esta estrategia y que hoy ve en el nuevo director una oportunidad para fortalecer su alcance en todo el territorio nacional.
“Esta iniciativa va directamente encaminada hacia los jóvenes, en fortalecerlos y hacerlos partícipes de un proyecto de vida profesional y comunitario. Nuestro enfoque va más allá del liderazgo: buscamos que los jóvenes crezcan como profesionales, que sus familias también lo hagan, y que los territorios que han sufrido por la violencia vuelvan a tener esperanza”, señaló.
El Laboratorio de Paz, Convivencia y Seguridad Humana nació con el propósito de vincular a jóvenes de distintas regiones a procesos de formación, liderazgo y educación superior, promoviendo valores de convivencia, reconciliación y desarrollo territorial. Con el liderazgo del general Rincón —quien desde su paso por la Unidad Policial para la Edificación de la Paz (Unipep) impulsó la expansión del programa—, los participantes ven una oportunidad de consolidar el modelo a nivel nacional.
“Desde que conoció el proyecto, el general Rincón siempre ha estado muy pendiente; nos ha acogido como a sus hijos. Es una iniciativa que él siempre apoyó y ahora, siendo director de la Policía, representa algo fundamental para nosotros. Su llegada significa un impulso al Laboratorio 2.0, que busca llegar a todo el país”, afirmó la joven.
La versión 2.0 del Laboratorio de Paz apunta a un cambio estructural: pasar de experiencias focalizadas en departamentos a una cobertura nacional. Su propósito es que todos los jóvenes de Colombia puedan acceder a los beneficios de la estrategia y convertirse en multiplicadores de transformación social.
“Queremos que toda Colombia conozca el Laboratorio, que sea parte de él y que se beneficie. Trabajamos desde diferentes líneas de acción: prevención del reclutamiento, educación, medioambiente, salud y convivencia. Cada líder, coordinador y director tiene una tarea clave para que el proyecto siga creciendo”, explicó Parga.
Para los integrantes del programa, la designación del general Rincón no solo representa un reconocimiento al trabajo social desarrollado por la Policía Nacional, sino también una oportunidad para fortalecer la relación entre institución y comunidad.
“Nuestras expectativas son muy altas. Sabemos que el señor general entiende el valor de este proyecto y su impacto real en los territorios. Esperamos seguir contando con su apoyo, no solo económico, sino también en esas bases fundamentales que construyen la paz. Sabemos que no existe una paz total, pero sí podemos dar certeza a los jóvenes de que vale la pena luchar por ella”, agregó.
El testimonio de Michele Parga Ballestero refleja el sentir de los miles de jóvenes que hoy se forman bajo el amparo del Laboratorio de Paz. Su presencia en la ceremonia de transmisión de mando del general Rincón fue un gesto cargado de simbolismo: la unión entre la juventud, la educación y la Policía Nacional en la construcción de una Colombia más justa y pacífica.
“La idea es seguir trabajando de la mano con la Policía Nacional. Lo más importante es que estemos bien arraigados y avancemos juntos. El Laboratorio no debe desistir, sino persistir hasta el final”, concluyó.