La conservación y protección del medio ambiente y la lucha contra el maltrato animal son acciones prioritarias para la Policía Nacional de Colombia y la Gobernación de Cundinamarca. El trabajo de ambas entidades consiste en promover prácticas sostenibles con un enfoque integral que involucre a la comunidad, las autoridades y a los diversos sectores de la sociedad.
Precisamente, uno de los principales desafíos de ambas entidades es llegar a impactar a las niñas, niños y adolescentes. El reto es fomentar en los más jóvenes una cultura de respeto y cuidado ambiental, y entusiasmarlos para que se conviertan en promotores de buenas prácticas ambientales.
Otro desafío significativo es la erradicación del maltrato animal, un problema del que la sociedad cada vez es más consciente. La Dirección de Carabineros viene ejecutando acciones para implementar medidas efectivas en ese sentido, en coordinación con las autoridades municipales y del departamento de Cundinamarca.
El Grupo de Protección de Ambiental a los Recursos Naturales y el Maltrato Animal (GUBIM) se mantiene alerta ante cualquier emergencia que se pueda presentar en el departamento y realiza gestiones para aumentar la presencia y capacidad operativa de sus unidades ambientales.
Para abordar estos desafíos, la Policía Nacional ha implementado diversas iniciativas y programas en Cundinamarca. La institución programa charlas sobre protección ambiental y animal que se extienden a los colegios y universidades, proporciona recursos y personal capacitado, participa en exposiciones comunitarias con dummies y aulas ambientales y colabora con el suministro de volantes informativos, pendones y materiales educativos.
Todo este trabajo se realiza en colaboración con presidentes de juntas de acción comunal, líderes sociales, ambientales y académicos.
Además, y durante las 24 horas, la Policía Nacional recibe y procesa denuncias de prácticas indebidas en el manejo de basuras, contaminación de ríos y humedales y tala de árboles. La participación activa de los ciudadanos en esta labor ha sido esencial para la implementación efectiva de las iniciativas de conservación y protección del medio ambiente.
Cundinamarca cuenta con áreas protegidas que son vitales para la preservación de la biodiversidad. La Policía Nacional, a través de los grupos de protección ambiental y la Dirección de Carabineros, hace presencia en ecosistemas como los páramos de Sumapaz, Rabanal, Villa Pinzón, donde nace el río Bogotá, o la laguna de Fúquene.
Igualmente, trabaja en zonas designadas como reservas forestales, en las cuales tiene estrecha relación con autoridades como la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), la Gobernación de Cundinamarca, la ciudad de Bogotá, Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca y la Región Administrativa y de Planeación Especial.
Otro aspecto en que la Policía Nacional ha demostrado un gran compromiso es en el de la reducción en la contaminación ambiental. Se han tomado diversas medidas en colaboración con la CAR Cundinamarca y las secretarías de medio ambiente de los municipios y del departamento, entre ellas, sanciones a quienes incurran en prácticas como vertimientos de aguas residuales y emisiones de gases contaminantes.