Hernando Valencia, sacrificio y compromiso de un patrullero

En medio de las historias que surgen en las entrañas de Colombia, emerge el relato de Hernando Valencia, un patrullero de la Policía Nacional de Colombia cuya vida es un testimonio de sacrificio, compromiso y búsqueda constante por servir a la comunidad.

Originario de una región del norte de Colombia, donde la presencia del Estado es tenue y la influencia de grupos al margen de la ley es dominante, el hoy patrullero Valencia creció en un entorno marcado por la incertidumbre y la adversidad. Características que hacen parte de la cotidianidad de los territorios donde se vive el conflicto armado con mayor intensidad, y en donde la población que habita estos lugares se acostumbra a ver a los actores ilegales pasearse por las calles. Estos hechos terminan por convertirse en paisaje, representando, además, un riesgo para niñas, niños y adolescentes que corren el peligro de terminar en las filas de este tipo de organizaciones.

Es aquí donde instituciones como la Policía Nacional de Colombia, cumplen la misión de salvar vidas, evitando que los menores de edad por alguna circunstancia hagan parte de la ilegalidad. Tal es el caso de Hernando Valencia, quien a pesar de los hechos de los que fue testigo en su población desde su infancia, ingresó a la Institución salvando su vida, honra y dignidad de los grupos armados ilegales que operaban en el territorio que le vio nacer.

¿Cómo fue la infancia de Hernando Valencia?

Las condiciones de su familia, proveniente de una comunidad campesina, se vieron afectadas por la falta de acceso a servicios básicos como el agua potable, el alcantarillado y la electricidad y al acecho permanente de los ilegales que hacían presencia en su territorio.

“Gracias a Dios nací en un hogar cristiano, donde mis padres siempre lucharon por sacarnos adelante, sin estar involucrados en esa mafia, porque el modo de operar de todas estas bandas es tratar de vincular a las familias más respetadas de la zona para que los demás le sigan. Mis padres, seres nobles que lucharon de manera constante por mantenernos alejados para que no nos reclutaran”, declara el patrullero Valencia.

Sin embargo, su determinación por cambiar esa realidad lo llevó a buscar oportunidades de educación en la ciudad, escapando así de un contexto lleno de desafíos y peligros. Su ingreso a la Policía Nacional de Colombia, en 2012, fue motivado por un deseo profundo de marcar la diferencia. Ansiaba ser un agente del cambio, un protector de la sociedad y un ejemplo para las generaciones futuras. 

“A mis 17 años mis aspiraciones dieron un giro y en el 2012 busqué la manera de incorporarme como auxiliar de Policía, porque quería ser reconocido, dejar huellas con mis actuaciones, que la ciudadanía hablara cosas buenas de mí y así lo hice. Me logré destacar en mi servicio en esta primera fase y busqué como la mejor alternativa de vida seguir sirviendo a mi patria desde la legalidad”, puntualizó.

A pesar de los obstáculos que enfrentó desde el inicio de su carrera, Valencia se destacó por su dedicación y entrega a su labor, ganándose el respeto y admiración de la ciudadanía.

Sin embargo, su trayectoria estuvo marcada por infortunios. Un accidente laboral, la prohibición de regresar a su hogar por amenazas, y la dolorosa enfermedad que aquejaba a su madre, trajeron consigo momentos de profunda reflexión y desafíos emocionales que pusieron a prueba su temple y determinación.

El reciente fallecimiento de su madre ha sumido al patrullero Valencia en una profunda tristeza, cuestionando el valor de sus sacrificios y la ardua lucha por un ideal. A pesar del dolor, persiste en su anhelo de servir a su país desde la Institución policial, apelando a la comprensión de sus superiores para retomar su servicio activo. (Eliminar)

“Yo soy un referente, un ejemplo a seguir y debo ser fuerte para mis hermanas y sobrinos que esperan todo de mí. Sin embargo, nada de esto ha sido fácil y menos aún cuando no has podido vivir el duelo ante la partida de un ser tan único y amado como lo es mi madre”, señala el patrullero Valencia.

La historia de Hernando Valencia es un recordatorio de la valentía y el compromiso que muchos integrantes de la Policía Nacional de Colombia enfrentan día a día. Una muestra clara de que, incluso en la adversidad más profunda, la fe en la familia, la dedicación a un propósito noble y el amor por la patria pueden mantener viva la esperanza y el deseo de hacer el bien.