Capitán Lina Cristancho, una historia de superación y liderazgo

Hoy queremos destacar el trabajo de vida y los logros que ha obtenido la capitán Lina Marcela Cristancho López, quien tiempo atrás ejerció de fotógrafa oficial de La revista Policía Nacional de Colombia. Su historia está salpicada de superación personal, servicio a la comunidad y amor por la comunicación social. 

Pereirana de nacimiento, su vida ha sido un constante ejercicio de superación. Desde muy niña ha mostrado su espíritu resiliente: a los 12 años se mudó a Bogotá, un entorno que para ella era desconocido y difícil. Pronto se adaptó a la vida de la capital, enfrentó la separación de sus padres y padeció el acoso escolar por una cicatriz que le dejó una quemadura en su mano. 

La memoria de su padre, Jairo Alfonso, quien falleció hace tres años, sigue muy viva en su mente. “Siento su presencia motivándome a ser una mejor persona cada día. Mi padre es un ángel para mí”, cuenta con una expresión de satisfacción.

La capitán comenzó su formación académica en el Colegio La Anunciación, de Pereira, pero terminó su bachillerato en el Politécnico Nacional Femenino, en Bogotá. Su pasión por la comunicación social la llevó a estudiar en la Corporación Unificada Nacional de Educación Superior (CUN), donde se graduó como Técnico en Comunicación Social y Relaciones Públicas. Años más tarde, consiguió el título de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad Los Libertadores.

Ingresó a la Policía Nacional de Colombia como patrullera, en el año 2009. Su talento y dedicación le permitieron escribir el ‘Libro de oro de carabineros de Colombia’ y contribuir a la fundación de la Oficina de Comunicaciones Estratégicas de la Inspección General de la institución. En la Escuela de Cadetes General Francisco de Paula Santander consiguió que fuera laureada su tesis ‘Libro de Brillantes de la Escuela’. 

Posteriormente, viajó a la Universidad Autónoma de Puebla, en México, donde obtuvo el primer puesto por su trabajo sobre ‘principio, valores institucionales y su impacto en la comunicación corporativa’. Era la única policía de su grupo y eso le valió un especial reconocimiento.

Fue jefa de comunicaciones de la Policía de Tránsito y Transporte de Bogotá y también ha tenido experiencia en diversos roles, desde el trabajo con niñas, niños y adolescentes hasta su labor en la Dirección de Protección y Servicios Especiales. 

Como policía de Infancia y Adolescencia recuerda el rescate de una menor de tan sólo cuatro meses de edad a quien habían dejado abandonada en una vivienda. La pequeña lloraba desconsolada y eso le partió el alma, pero al final sintió la satisfacción del deber cumplido.

Una de las experiencias más significativas en su carrera policial fue ser nombrada, junto con otras cuatro compañeras, Ángel custodio del papa Francisco cuando visitó a Colombia. “Estar tan cerca de él y ver su humildad, en verdad me hizo sentir la presencia del Espíritu Santo”, recuerda.

En Tumaco, Nariño, junto con sus compañeros y la comunidad, ayudó a construir un parque y a apadrinar a varios niños. En mayo de 2024 viajó, junto con 28 compañeros, a los Estados Unidos en un intercambio de conocimientos en comunicaciones y vocerías. Fue una experiencia enriquecedora e inolvidable. 

La capitán Lina Marcela continúa sus estudios en sociología y también adelanta un Técnico en Seguridad Vial. Su sueño de crear una fundación para ayudar a los animales callejeros refleja su compasión y su deseo de hacer del mundo un lugar mejor. “Siempre estaremos dispuestos a arriesgar nuestras vidas no sólo por los seres humanos, sino también, por nuestros amigos fieles como los animales”, afirma.

En sus 15 años de servicio en la Policía Nacional de Colombia ha recibido 124 felicitaciones, 13 reconocimientos y cinco distintivos de especialidad. Sin embargo, lo que más valora es el aprecio de sus compañeros y de la comunidad.